El contrato de obra: concepto y aspectos esenciales

Te invitamos a conocer los aspectos esenciales del contrato de obra. ¿Sabes cuándo conviene firmarlo y su contenido esencial? ¿Para qué sirve?

Si estás pensando en realizar reformas en Zaragoza, te recomendamos revisar este artículo como punto de partida para organizarte.

¿Qué es el contrato de obra?

Puede definirse como aquel contrato en el cual una persona denominada “contratista” se obliga ante otra persona (el “comitente”) a ejecutar una obra determinada, a cambio de recibir un precio cierto.

La característica esencial es que el comitente no se obliga a realizar un trabajo o un servicio en sí mismo, sino a entregar una obra en función de las indicaciones del comitente. También puede consistir en la reforma de una obra ejecutada anteriormente.

El Código Civil español lo contempla como una especie del contrato de arrendamiento, denominada “arrendamiento de obra”. Sin embargo, la doctrina y la jurisprudencia prefieren evitar este término y que se hable de contrato de obra, contrato de ejecución de obra o contrato de empresa, entre otros.

Elementos principales

Para ser tal, el contrato de obra debe contar con los siguientes elementos:

1. Elementos personales: por una parte, están el o los contratistas, las personas que se obligan a la ejecución de la obra. Por otra parte, está el comitente o dueño de la obra, es decir la persona que se beneficiará con la ejecución y pagará un precio por ello.

2. Elementos reales: son la obra y el precio.

El tema de la obra nos sirve para explicar para qué sirve y para qué se suele utilizar esta figura contractual. La obra es el resultado del contrato, que podría ser tanto la construcción o creación de un edificio, como su modificación o su reparación.

El segundo elemento real del contrato es el precio. Debe ser cierto y normalmente consiste en una suma de dinero, aunque también puede consistir en la ejecución de otra obra o en un servicio. También es habitual que el precio se encuentre determinado al momento de la firma, aunque ello no es obligatorio: puede fijarse con posterioridad pero siempre que sea “determinable” (por ejemplo, por tarifas oficiales, por un perito o por los usos y costumbres).

Diferentes modalidades

Este tipo de contrato admite diferentes modalidades, según lo que acuerden las partes respecto al precio:

– “Ajuste a tanto alzado”: una vez firmado el contrato, no se podrán realizar modificaciones posteriores en el precio salvo “cuando se haya hecho algún cambio en el plano que produzca aumento de obra, siempre que hubiese dado su autorización el propietario” (artículo 1593 del Código Civil).

– “Por piezas”: se arregla el precio según las piezas o partes de la obra que el contratista deba ejecutar.

Asimismo, en cuanto a los materiales para realizar la obra, las partes pueden pactar que el contratista ponga solamente la mano de obra o que también suministre el material (artículo 1588).

Derechos y obligaciones principales de las partes

Al contratista (quien ejecutará la obra) le corresponde realizar la obra según lo pactado, en tiempo y forma. Como contrapartida, el derecho principal que le asiste es el de recibir el precio. En caso contrario, tiene derecho a retener la cosa hasta que lo reciba, cuando son cosas muebles.

Las obligaciones principales del comitente son el pago del precio y la recepción de la obra. También tiene el deber de cooperar con el comitente, en los casos en que se requiera su ayuda.

Recomendaciones para quien realice reformas en Zaragoza

A quienes estén por emprender una obra o reformas, por más sencillas que sean, siempre le recomendamos la firma de un contrato de obra con una empresa seria como Romar Reformas. Ello garantiza seguridad y garantías de una ejecución adecuada.

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